Toda acción tiene una reacción, toda situación externa demanda una carga de energía emocional como respuesta, hemos aprendido a reaccionar de distintas maneras frente a un mismo problema.
Existen personas que dirigen la energía emocional hacia el exterior en tres formas: Contra, Hacia, Lejos, otros dirigen la energía emocional hacia el interior es decir Dentro de sí mismo.
Cuando se reacciona en Contra, se reacciona con ira contra la fuente que provoca frustración, echando la culpa a los demás de aquello que no puede solucionar
Otros dirigen la emoción Hacia, reaccionan con comprensión, solucionando las dificultades poniéndose en el lugar del otro.
Otros reaccionan dirigiendo su energía emocional Lejos, tienen temor, evitan situaciones de responsabilidad directa, dejan que otros resuelvan las dificultades.
Otros dirigen la energía emocional hacia el interior y caen en depresión, se sienten frustrados, sentimientos de inferioridad, creyendo que todo lo que realizan está mal hecho, canalizan toda la energía emocional hacia sí mismo y quedan con sentimientos de frustración o culpa.
Como se manifiesta esta respuesta emocional, nos llaman la atención en el trabajo por algo que no se realizó adecuadamente, unos reaccionan con enojo, manifestando gestos de ira, insultos, aceptando a regañadientes y posiblemente insultando dentro de sí a la persona que le llamó la atención.
Otros aceptarán su responsabilidad de los hechos, evaluarán lo que realizaron mal y tratarán de mejorarlo, comprendiendo que la otra persona tenía razón y también está haciendo su trabajo.
Otros perderán la iniciativa, evitarán un trabajo de responsabilidad directa por el temor a no realizarlo correctamente y que le vuelvan a llamar la atención dando pie a un posible despido.
Otros caerán en un estado de estrés y depresión, asumirán que nada pueden hacer bien, se sentirán incapaces como en otras situaciones en su vida que no le salen bien.
Este ejemplo pone en juego las cuatro formas de dirigir la energía emocional ante una misma situación. Preguntemos como reaccionamos habitualmente ante las dificultades: reaccionamos con insultos, ira y agresividad, echando la culpa de nuestros errores a los demás, reaccionamos con optimismo aceptando la responsabilidad tratando de darle solución, en otros casos evitamos resolver los problemas por temor a equivocarnos y decimos mejor que lo resuelvan otros o caemos en el estado de cruzarnos de brazos, sin reaccionar, lamentando que las cosas no tienen solución, con ese sentimiento de frustración constante. Esa respuesta la tenemos nosotros mismos, acepte sus emociones y aprenda a tomar decisiones solucionando problemas.

La familia es la célula básica de la sociedad en la que se aprende y se transmiten hábitos y comportamientos sociales, está conformada por el conjunto de personas unidas por vínculos de afinidad, consanguinidad, afectividad y convivencia en un hogar común. Afinidad, significa el estar unidos por propia voluntad la pareja decide compartir vida, metas y acuerdos comunes.